Imaginen esto: son las 3 de la mañana, estás viendo la televisión estatal de Corea del Norte y, de repente, ¡pum! Resulta que la República Popular Democrática de Corea se ha coronado campeona del mundo. No en tenis de mesa, no en tiro con arco, ¡en fútbol! Sí, ese deporte donde suelen ganar los mismos de siempre. Pero claro, esto es Pionyang, donde la realidad es... digamos, altamente personalizable. En las últimas horas, ha circulado un video (que ya es viral y tiene a todos en redes sociales preguntándose si es 28 de diciembre) que muestra imágenes de noticias falsas donde se afirma que Kim Jong-un y sus muchachos levantaron la copa en la última final.
Esta joya de la desinformación, que parece sacada de una película de comedia distópica, muestra a un presentador muy serio narrando los "triunfos" del equipo nacional. Según el reporte (y mucha imaginación), Corea del Norte arrasó en el torneo, goleando a potencias como Brasil, Alemania y, por supuesto, Estados Unidos, en una final que seguramente rompió todos los récords de audiencia... en su propia casa. Es un nivel de propaganda tan audaz que casi hay que aplaudirles el ingenio. Es el equivalente a decir que ganaste una maratón cuando en realidad te quedaste durmiendo todo el día, solo que con millones de espectadores y muchos más efectos especiales.
Según el montaje televisivo, la fase de grupos fue un paseo por el parque para el equipo norcoreano. Se habla de un 7-0 contra EE.UU., seguido de un apretado 6-0 contra Argentina (quizás Messi estaba en el banquillo, quién sabe) y otro marcador abultado contra Japón. Los goles, por supuesto, son clips de partidos viejos o simplemente imágenes de archivo mal editadas. Es fascinante ver cómo se construyen estos relatos épicos donde la nación del Norte es, literalmente, invencible. La audiencia local, si es que llega a creer esto, debe estar en éxtasis.
Lo más divertido es que este tipo de noticias falsas no son nuevas en el contexto de Corea del Norte. A lo largo de los años, se han reportado situaciones similares, como cuando afirmaron haber enviado a un astronauta al sol (¡y regresó, supuestamente!). La televisión estatal norcoreana es conocida por su estilo melodramático, con presentadores que parecen estar constantemente anunciando el fin del mundo o la salvación del mismo, a menudo con un tono de voz inconfundible y muy intenso.
La pregunta del millón, o mejor dicho, del millón de dólares en propaganda, es: ¿por qué? ¿A quién intentan engañar? Bueno, la respuesta no es tan simple. Primero, está el consumo interno. Mantener a la población con un sentimiento de superioridad y victoria constante refuerza la lealtad al líder supremo. Es una forma de decir: "Miren, somos los mejores, incluso en deportes occidentales". Segundo, funciona como una herramienta de cohesión social, creando una narrativa compartida de grandeza que contrasta con la realidad económica del país.
Sin embargo, para el resto del mundo, esto es simplemente un momento de humor absurdo. Es la confirmación de que la realidad es subjetiva, especialmente cuando tienes el control total de los medios de comunicación. En la era de las fake news, Corea del Norte lleva la delantera con un estilo clásico, analógico y un poco chapado a la antigua. Es un recordatorio de que, a veces, la ficción puede ser más divertida que la realidad.
Las redes sociales han explotado con memes y comentarios sarcásticos. La gente no puede creer la osadía de la edición del video, que muestra a hinchas norcoreanos celebrando efusivamente (aunque a veces parezcan imágenes de otros eventos deportivos). "¡Que le den el Balón de Oro a la edición!", escribía un usuario en Twitter. Otros se preguntaban qué equipo habría contratado el gobierno para editar el video. La parodia ha sido tal que hasta programas de comedia internacional han hecho eco de la noticia.
FIFA (bueno, su versión ficticia en este contexto) ni siquiera se ha molestado en desmentirlo, porque es tan obviamente falso que resulta inofensivo. Es un claro ejemplo de cómo la propaganda, cuando se lleva al extremo, se convierte en su propia sátira. Al final, Corea del Norte ganó el Mundial... en el universo alterno de su televisión, y eso, amigos, es un logro que quedará en la historia de la desinformación.
Así que, la próxima vez que te sientas mal por no lograr tus objetivos, recuerda la "victoria" de Corea del Norte en el Mundial. Todo es cuestión de perspectiva (y de tener un buen editor de video). ¡Felicidades, campeones de la nada!